domingo, 25 de noviembre de 2012

Otra vez, las nuevas tecnologias

Otra vez, me he encontrado en la siuación de pasar demasiado tiempo sin internet. La sensación que te queda cuando vuelves, es la de haber perdido un tren, un tren de estos que pasa cada cierto tiempo, pero demasiado tiempo, en el que te has dejado atrás un montón de novedades, de amigos por hacer y de amigos por encontrar. 
Muchas veces me he encontrado en la situación de querer hablar con alguien, he querido gritar, y desahogarme, y de esa manera poder seguir viviendo y pensando, esperando alguna respuesta, aunque fuera corta, esperando que alguien me escuchara. Entonces empiezo a sacar cálculos y estadísticas, y no me puedo creer que entre tantísima gente que hay en el mundo, no pueda encontrar a nadie con quien hablar.
Esta reflexión, viene a cuenta de que muchas veces tenemos la solución en nuestras narices, y somos incapaces de mover un dedo para cogerla (la solución). Hay en Internet chats de todo tipo de singularidades, edades, colores, idiomas, gustos y de todo lo que puedas imaginar y de lo que no puedas. Existen clubs de lectura, blogs en los que poder participar y comentar noticias y dar opiniones, hay periódicos digitales en los que la gente participa para dar noticias y para ampliarlas, en fin, que no hay excusa para no decir lo que pensamos, seguro que hay alguien dispuesto a escucharte e incluso a responderte.
Hay veces que tenemos una viga dentro del ojo, y no la vemos: los amigos. ¿cuántos amigos tenemos en el facebook? ¿en twitter? ¿en google+? ¿en el chat de gmail? ¿en hotmail?
Está claro, la solución está en nosotros mismos, tenemos una riqueza cultural y social como nunca la ha habido en la historia de la humanidad, y somos incapaces ni siquiera de llamar a un amigo, ni por teléfono, ni ir a su casa (por si no está), nos hacemos cómodos, y no hacemos clic en el ratón cuando tenemos la lista de "amigos para chatear" delante de nosotros. Pero¿que más quieres?
Ni siquiera en la vida real tenemos que esperar a que vengan a nosotros, hay que ir, a buscar a los amigos, a buscar las soluciones, a buscar el trabajo, a buscar la felicidad, aunque solo tengamos que empezar con un pequeño movimiento de un dedo: "clic".
Todo está en empezar, es una tontería sentirse solo en un mundo de 6.0001000.000 de personas (son muchos ¿eh?)
En fin, que las nuevas tecnologías, hoy, podrían ser, salir a la calle e ir en busca de un amigo, o simplemente hacer clic.

Hoy me he subido al tejado, como los gatos

Hoy me he subido al tejado, como los gatos, aunque iba cargado de material, poco,que a mi edad ya no estoy para locuras. Había una gotera y tenia que encontrarla, abrirla, machacarla, taponarla y hacer desaparecer las pruebas del delito, para que nunca más se le ocurriera volver a empezar. He subido una vez para ver, otra con el material y trabajar, y otra para revisar todas la tejas y de esa manera no tener que volver a subir hasta después de la próxima lluvia.
Luego, como estaba en racha, me he dedicado a tapar otros agujeros por toda la casa (dos por lo menos), más pequeños, y más dudosos: no es posible que por esos agujeritos pudiese entrar tanta agua.
No se que me pasa, pero eso de subir a las alturas, no me debe haber sentado bien, creo que me ha dado una insolación, y por eso estoy así. No he visto al Tío Rajola, tampoco me siento hoy entre los Humanitos, que algunos deben estar haciendo lo que deben: ir a las manifestaciones del 15-M, para sentirse vivos, y al menos sentir que su voz, su presencia  es algo más que un número que los medios quieran interpretar, algo más que ser la botella medio llena o medio vacia.
No voy a poder ir por razones muy diferentes, pero estaré, y me sentiré como uno más.
La verdad es que el sol debe haber acabado con unas cuantas neuronas (de las pocas que me quedaban, porque no acierto con las palabras, mi arma delante del ordenador, son las palabras, las frases, y ahora no acierto con ellas. Voy a dejarlo, y no se si voy a publicarlo hoy.