Otra vez, me he encontrado en la siuación de pasar demasiado tiempo sin internet. La sensación que te queda cuando vuelves, es la de haber perdido un tren, un tren de estos que pasa cada cierto tiempo, pero demasiado tiempo, en el que te has dejado atrás un montón de novedades, de amigos por hacer y de amigos por encontrar.
Muchas veces me he encontrado en la situación de querer hablar con alguien, he querido gritar, y desahogarme, y de esa manera poder seguir viviendo y pensando, esperando alguna respuesta, aunque fuera corta, esperando que alguien me escuchara. Entonces empiezo a sacar cálculos y estadísticas, y no me puedo creer que entre tantísima gente que hay en el mundo, no pueda encontrar a nadie con quien hablar.
Esta reflexión, viene a cuenta de que muchas veces tenemos la solución en nuestras narices, y somos incapaces de mover un dedo para cogerla (la solución). Hay en Internet chats de todo tipo de singularidades, edades, colores, idiomas, gustos y de todo lo que puedas imaginar y de lo que no puedas. Existen clubs de lectura, blogs en los que poder participar y comentar noticias y dar opiniones, hay periódicos digitales en los que la gente participa para dar noticias y para ampliarlas, en fin, que no hay excusa para no decir lo que pensamos, seguro que hay alguien dispuesto a escucharte e incluso a responderte.
Hay veces que tenemos una viga dentro del ojo, y no la vemos: los amigos. ¿cuántos amigos tenemos en el facebook? ¿en twitter? ¿en google+? ¿en el chat de gmail? ¿en hotmail?
Está claro, la solución está en nosotros mismos, tenemos una riqueza cultural y social como nunca la ha habido en la historia de la humanidad, y somos incapaces ni siquiera de llamar a un amigo, ni por teléfono, ni ir a su casa (por si no está), nos hacemos cómodos, y no hacemos clic en el ratón cuando tenemos la lista de "amigos para chatear" delante de nosotros. Pero¿que más quieres?
Ni siquiera en la vida real tenemos que esperar a que vengan a nosotros, hay que ir, a buscar a los amigos, a buscar las soluciones, a buscar el trabajo, a buscar la felicidad, aunque solo tengamos que empezar con un pequeño movimiento de un dedo: "clic".
Todo está en empezar, es una tontería sentirse solo en un mundo de 6.0001000.000 de personas (son muchos ¿eh?)
En fin, que las nuevas tecnologías, hoy, podrían ser, salir a la calle e ir en busca de un amigo, o simplemente hacer clic.
