miércoles, 24 de septiembre de 2008

No se lo que es esto.

En mi empeño por seguir de cerca mis formas de actuar puedo decir que me encuentro en un callejón sin salida, en una especie de axioma donde debo elegir cual de las dos alternativas de razonamiento debo escoger: debo elegir cual tiene mas peso en argumentos para defenderme. Y mientras tanto ¿Qué?

Pues eso, quiero que me escuchen, pero no quiero hacer nada especial para llamar la atención, esto, derivaría en friki, y últimamente los medios de comunicación están dando mucha cancha a este tipo de comportamiento. Ya lo dijo Andy Warhol: todos tienen derecho a un minuto de gloria en la vida.

Yo no quiero esto.

Tampoco voy a estar siempre queriendo ser gracioso, cuando la realidad es que no lo soy (lo siento, pido disculpas, es muy grato ver sonreir, incluso reir). Entonces ¿En que consiste todo lo demás?

Admiro, siempre he admirado a las personas que saben decir las cosas, que expresan en palabras lo que en realidad quieres escuchar, y aunque no estemos de acuerdo, si que se agradece que se digan las cosas como creemos que son. Es un gran esfuerzo, lo admito y lo valoro, también valoro a quien me hace reir, al que es capaz de llamar mi atención, pero no por su minuto de gloria, sino por su talento, su capacidad de trabajo, por su inteligencia.

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