lunes, 29 de septiembre de 2008

Pero, a ver ¿Quien va a leer esto?


¿Hola? ¿Qué hay alguien por ahí?

Millones, muchísimos, pero eso, por ahí, lo que es aquí no. Si ya lo explicaba en el título que esto iba a ser "normal", nada de minutos de gloria ni nada que se le parezca. Repetimos, soy un señor de negro, ni alto ni rubio ni gordo ni feo, ni todo lo contrario.

Me gusta emocionarme con una canción bien hecha, de estas que te cuentan una película y te sientes participe, me gusta leer un buen texto para relajarme, para admirar al autor y aprender, y llegar a concluir que yo nunca llegaré.

Este señor de negro vive en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme (por ahora) y por no saber, no sabe ni el tiempo que hace, si hace frío o calor, si ...

Llegaré, te aseguro que llegaré, y cuando llegue, venceré.

domingo, 28 de septiembre de 2008

No entiendo, vamos a ver...


Todo lo que se me ocurre son disparos a ciegas que intentan ordenar los sentimientos y la coherencia de cualquier hecho ¿es posible? Responda lo que responda, no aclarará ni mis ideas ni mis sentimientos. Solo las actuaciones son, lo que son, por el mero hecho de ser; y la concatenación de acciones dibujarán el camino seguido.

A parte de toda esta palabrería, ¿cuales son los vértices que hacen cambiar la dirección de la vida? Y ¿si no los descubro? ¿qué?

Quedan los sentimientos, vivimos a golpes de sentimientos, de amor, de odio, de indiferencia, de risas, de llantos, de impotencia, de rabia, de miedo, de dolor, de cobardía, de valentía, de egoísmo y de entrega.

Cuantas cosas se mezclan, y eso que "el camino" que hemos hecho es una carretera, y a cada curva le ponemos un nombre (un sentimiento), y a cada parada, también.

viernes, 26 de septiembre de 2008

A salto de mata


Todos los días me pilla el momento blogger así, como aterrizando, mas bien forzosamente, o sea, de narices al suelo. Por eso lo del "asalto de mata". Cambia un poco de decirlo bien, a escribirlo "todo junto", pero, el tema no es este, el de las palabras, es mas, el de los sentimientos, arrastrados, con poca fuerza, no mas que la fuerza vital, la de sobrevivir, la del que no vale decir no puedo mas, porque si lo haces, te mueres.

Escucho las noticias, y escucho barbaridades, escucho a los compañeros, y escucho barbaridades, llego a casa, y me cuentan barbaridades ¿en que mundo vivo? ¿en que mundo vivís? Como cambia la pregunta ¿eh?

Hay días que bajo la impunidad de esta forma de expresarse, (la del blog, propio, individual y casi sin miedo de que "te descubran"), quisiera escribir, expresarme, como lo hago, a veces, en mis conversaciones imposibles, que son aquellas en las que me imagino hablando, conversando, discutiendo con todos aquellos que durante el día van pasando por delante de mi, sea de forma real, sea de forma televisiva, radiofónica o en la red, y lo hago insultando, es la forma mas rotunda, rápida y eficaz para desahogarte y mantener la calma, y luego, argumentar con una clara, inteligente e inteligible exposición, las razones por las que mi cabreo ha llegado a tal punto, y todo esto con derecho a replica, pero solo para acabar de rematar al susodicho.

Si quisiera, a veces, ser menos controlado-r. Porque lo soy incluso de mi. Hay muchas cosas que no me atrevo ni a imaginarlas (otras si, por supuesto).

Ahora mismo estoy en ello, estoy tomando confianza, estoy viendo mi sitio, averiguando si me gusta o no o si no tengo alternativa, por eso, esperad, paciencia, que... algo se me ocurrirá.

jueves, 25 de septiembre de 2008

¿Para que sirve?


¿De verdad algo tiene que "servir" para convencernos de que está bien que lo hagamos? Y ¿si no sirve? ¿No lo hacemos? Habrá que afinar un poco mejor en la definición del verbo servir, porque lo que no sirve para una cosa sirve para otra, o lo que le sirve a uno, no le sirve a otro, o si no sirve, no sirve, pero está, y si está, pues ya está.

Me dan ganas de vomitar, de decir tacos (¡uff, que fino me ha salido! A veces leo lo que acabo de escribir, y pienso que es otra gente la que lo ha hecho por mi, porque de "mi", y con lo que estoy pensando ahora, es imposible que haya salido semejante parrafada. Bueno, y ¿qué?

En estos momentos quisiera ser el señor de negro que nunca sonríe, con la mirada fija, seria, contundente, ni siquiera pienso en otra cosa, vamos, ni siquiera pienso en por qué ni para qué.

Tengo ganas de incluir una foto que me baje ayer, espectacular, la luna:

Bueno, no sale a continuación de los dos puntos, pero se ve, ¿a que sí?

Mira a la luna: ¿Para que sirve?

miércoles, 24 de septiembre de 2008

No se lo que es esto.

En mi empeño por seguir de cerca mis formas de actuar puedo decir que me encuentro en un callejón sin salida, en una especie de axioma donde debo elegir cual de las dos alternativas de razonamiento debo escoger: debo elegir cual tiene mas peso en argumentos para defenderme. Y mientras tanto ¿Qué?

Pues eso, quiero que me escuchen, pero no quiero hacer nada especial para llamar la atención, esto, derivaría en friki, y últimamente los medios de comunicación están dando mucha cancha a este tipo de comportamiento. Ya lo dijo Andy Warhol: todos tienen derecho a un minuto de gloria en la vida.

Yo no quiero esto.

Tampoco voy a estar siempre queriendo ser gracioso, cuando la realidad es que no lo soy (lo siento, pido disculpas, es muy grato ver sonreir, incluso reir). Entonces ¿En que consiste todo lo demás?

Admiro, siempre he admirado a las personas que saben decir las cosas, que expresan en palabras lo que en realidad quieres escuchar, y aunque no estemos de acuerdo, si que se agradece que se digan las cosas como creemos que son. Es un gran esfuerzo, lo admito y lo valoro, también valoro a quien me hace reir, al que es capaz de llamar mi atención, pero no por su minuto de gloria, sino por su talento, su capacidad de trabajo, por su inteligencia.

martes, 23 de septiembre de 2008

Bienvenido, bien hallado.

Hola, me llamo tal y cual y soy cocacolainómano, chocolateinómano, comidainómano y de vez en cuando hablo conmigo mismo, pero no me rio, tal vez una leve doblez de musculatura en el labio superior izquierdo, pero nada más. El título del blog iba a ser cuarentayseis es...otoños, vueltas al sol, hay quien los llama 'años' y se queda tan fresco.

Gracias por la bienvenida, soy el único invitado, por eso, bien hallado, y hoy no voy a discutir con mi anfitrión, aunque motivos tengo. Todas las vacaciones intentando hacer alguna cosa de provecho, y 'aprovecho' los últimos minutos que me quedan (mañana empiezo a trabajar de nuevo) para crear "Escandalosamente normal", escandalosamente soso, por eso me llaman sosoman, pero en acción, soy peor.

Lo de cuarentayseis, lo pongo en letra, es mas largo, refleja mejor la realidad, ya se sabe, va con la edad.

Otro día te cuento, si funciona esto de la red, porque me avisa de que no hay 'contacto'; ahora sí, voy a ir rapidito para que me de tiempo.