viernes, 24 de septiembre de 2010

Me emociono con la música


Me emociono con la música, me emociono con el baile, me emociono con las voces. No hay más que ir a un ensayo de gente de cualquier edad, músicos, cantantes y bailarines, director de orquesta, director de escena, apuntadores, coros y figurantes, en total pueden llegar a ser unas cincuenta personas, si conoces la obra, te encanta, entras en un mundo especial, en su mundo, en el que van a ofrecer al público, y te sientes parte, aunque seas un espectador forzoso, aunque simplemente "paseas por allí".
Si no conoces la obra, la llegas a querer, te pones de puntillas, estiras los brazos y extiendes las manos y quieres llegar con los dedos donde tienen que llegar los actores; atiendes las órdenes del director de escena, escuchas las rectificaciones del maestro con la batuta y si no te reprimes, en vez de escuchar al protagonista, te escuchas a ti mismo...
Miras a tu alrededor por ver si alguien te ha escuchado, menos mal, esta vez me he escapado, tendré que controlar mis impulsos. Pero he disfrutado como un cosaco.
Es muy placentero pensar que hay mucha gente, muchas personas que dedican su vida, o su tiempo libre a darnos unos momentos de placer que no se pueden tocar, no se pueden medir, no se pueden pagar, porque aunque la experiencia es muy personal, se que todos podemos llegar a compartirlo, y lo hacen para llenar este mundo de creatividad y de ilusión, de sensaciones que pueden llegar a ser inolvidables.
Gracias a todos los que nos hacen reir, llorar, pensar y creer que no estamos solos.

sábado, 27 de febrero de 2010

Todos los días no se cumplen años.


Hoy, mi padre cumple setenta y nueve años. Qué pasada. Solo pensarlo me da un escalofrío, un pesar, un dudar de si yo llegaré y si llegaré en las condiciones que ha llegado él. Le miro y no veo esos años, aunque los lleva dibujados en su piel, en su color, en sus ojos cansados, pero todavía con ganas de saber, con ganas de enseñar, con ganas de recordar lo que ha vivido y lo que ha aprendido.
Estoy lejos en la distancia, aunque siempre está cerca porqué hablamos continuamente, me informa de lo que ocurre allí, yo le informo de lo que ocurre aquí, y hay una complicidad enorme, como si supiéramos que no hace falta decirlo todo para entendernos.
Cuando sea mayor quiero ser como él, quiero llegar a ser mayor para ser así, si no, no quiero.
Pasó una guerra, una post-guerra y una transición, yo me acogí a la transición, a caballo entre una cosa y la otra (la que tenemos ahora), pero no se todavía si hemos pasado la línea entre la transición y 'la otra cosa', me gustaría no esperar a tener setenta y nueve años para averiguarlo.
De todas formas, es bonito, plausible, encantador poder tener parte de la historia a tu lado, aunque sea una historia sesgada, muy particular, muy personalizada, pero no deja de ser importante para todos aquellos quienes nos ha tocado estar a su lado y ser parte de ella.
Esto es solo un homenaje a una persona que ha dado setenta y nueve vueltas al sol sin moverse del mismo lugar.
Siempre comenta que si hubiese nacido dos dias después, aún le quedarían dos años para cumplir los veintiun años.
Está en su mayoría de edad.
Feliz cumpleaños papá.

miércoles, 17 de febrero de 2010

¿Y que mas puedo pedir?


Este mundo es muy raro, tremendamente raro, porqué unos tenemos suerte y otros no, unos tenemos problemas y otros más; es ridículo pensar que somos los únicos que tenemos problemas sin solucionar, siempre hay que los tiene con peores soluciones, y es estúpido pensar que somos los únicos que sabemos ver la verdad de la realidad.
¿Que realidad? Para el genero humano, parece ser que todo es soportable, de ahí el masoquismo, que todo es imaginable de ahí el sadismo, que cuando creemos que no vamos a aguantar más, zas, nos viene encima una tromba de malas suertes que nos hacen incluso estar mejor: ¡Y pensar que antes estábamos mal! y nos acomodamos a todo, incluso a oler lo putrefacto. He escuchado muchas veces la frase dicha en el campo, después de oler a demonios un estiércol "Que estiércol más bueno, es excelente" e invitarme a oler fuertemente para comprobarlo.
Somos increíblemente dúctiles, al bien y al mal, y nos empeñamos en ir de un lado para otro, sin pensar que en el lado del gusto, del buen gusto se esta mejor, y mejor todavía si ese gusto lo compartimos con todo el mundo ¿por qué no?, sin embargo el mal gusto, no es que lo compartimos, no, lo regalamos, lo inducimos, lo bendecimos...
Si, ya se, si sigo hablando así, nadie me comprará la moto.
Voy a poner la imagen de costumbre y a ver que pasa.

lunes, 8 de febrero de 2010

Yo soy superhombre


Y además, soy super bueno, y super dulce, y super imaginativo. Y super de todo, porqué mi mente da para eso y para mucho más.Últimamente pienso mucho en ello, en todo aquello que me rodea y me hace sentir bien, o quizás dicho de otro modo, me haría sentir bien; ser super cariñoso con mi amiga, amante y compañera, con mis hijas, ser el maestro y el amigo, quisiera saber más para enseñar más, quisiera escuchar para aprender de ellas, para compartir, para sentir que lo que pienso es real, para ayudar incluso a la gente que no conozco, para entregarme a las causas justas, para no temer nada, para creer en los demás, para creer en mi y que sea cierto.
Hace un año que no escribo, dejé olvidado mi parte femenina en algun lugar, y mi parte masculina en otro, por aquello que se dice de la "intuición femenina", claro está, porqué los hombres, de eso, poco o nada. Y ahora me reencuentro con el punto intermedio, con ese super de todo, que todo lo puede y que todo lo quiere, Todo te hace pensar, todo te envuelve y es real; lo que no lo es, son las intenciones, que se quedan en eso y como muchas veces he concluido, cuando una cosa está bien hecha, se olvida, se obvia, porque es lo que toca, hacer las cosas bien, y esto no debería tener "premio", las cosas, de por sí, deben hacerse bien hechas.
No me cabe todo en la sesera, solo lo que los agentes informantes nos repiten hasta que cambian la información, mientras nos recuerdan que la historia no hay que olvidarla porque si no, estamos condenados a repetirla. Y como buenos que somos, nos olvidamos hasta de lo bueno, y lo malo, ni lo recordamos, por eso repetimos y repetimos hasta la saciedad nuestra historia.
No se ni si quiera a quien va dirigido este mensaje, puesto que ni se donde irá a parar. Espero que al menos yo mismo no me olvide, para no tener que repetir...